Se muestran los artículos pertenecientes al tema Lado obscuro.
05/10/2005
Correos
No les voy a mentir, hace ya mucho tiempo que he dejado de recibir correos personales y sólo recibo: o insulsas cadenas de amor, dicha y fortuna por siempre (en estos momentos me pregnto si por nunca haber abierto esos correos es que estoy del lado obscuro); o correos invitándome a alargar partes de mi anatomía, a cursos de liderazgo, a visitar páginas de contenidos que en este momento no puedo ni describir, etc. Es decir, el mejor conocido como SPAM (digo mejor conocido porque a aquella persona a la que no le haya llegado por lo menos un correo así que me lo diga). Bien, pues no hay nada peor que ello, o bueno, quizá sí haya algo peor que ello, esperar un correo que no llega. Encender la computadora con esa ansiedad con la que el coronel iba a la oficina de correos, y así como el coronel, encontrarme con que yo tampoco tengo quién me escriba. Supongo que todos están muy ocupados como para hacerlo, lo comprendo, pero aquél asunto de Mathilde (la protagonista de "largo domingo de noviazgo"), de escribir cartas hasta recibir respuestas, es una chorrada, eso no sucede en la vida real y la realidad es todo aquello que insiste en recordarte que tus sueños no son más que eso, sueños.
30/09/2005
Insomnio (espero el epílogo)
Me encontré este poema de Borges, pondré el inicio como una especie de exorcismo de mi insomnio.
"De fierro
de encorvados tirantes de enorme fierro tiene que ser la noche,
para que no la revienten y la desfonden
las muchas cosas que mis aborrotados ojos han visto,
las duras cosas que insoportablemente la pueblan"
Ya no más porfavor
22/09/2005
Da Vinci (Insomnio IV)
Cuentan que Da Vinci dormía 10 minutos cada dos horas, es decir, que dormía 2 horas al día. Yo estoy durmiendo lo mismo. Espero que antes de morirme pinte un cuadro como La Gioconda, uno como La última cena o ya de perdis invente un submarino o un helicóptero nuevo, o ya de plano, que en algunos siglos alguien haga un libro llamado "El Código Gómez" y se haga rico en mi nombre. Dos horas duermo y siempre a partir de las 7 de la mañana, pareciera que mi cuerpo y mi mente tuvieran una especie de Jet Lag eterno y se negaran a darse cuenta que estoy en Madrid y no en América. Lástima, América puede dormir sin mi.
(Inauguro la sección "El Lado obscuro", porque ahí estoy)
21/09/2005
Fué
La escuché en el concierto de Ceratti en Guadalajara, el último concierto al que fui en México, no la conocía, ese disco nunca lo tuve, en ese momento me sonó premonitorio pero estaba demasiado feliz para entenderla; "Y eso pasó". Meses después, en Moscú, con mi compa Cristobal (con quien había ido a ese concierto), paseando por las calles del barrio donde nos quedábamos (en el hostal llamado Godzilla), le pregunté, "¿recuerdas aquella canción?" comenzó a cantarla, a su regreso la puso en su blog, la bajé, y desde entonces, no puedo dejar de escucharla:
"He llegado hasta el fin, con los brazos cansados. Tantas veces te vi simulando un olvido, y eso pasó". En fin, como diría la canción... "y lo más resbaladizo es creernos sin memoria; Eso pasó, fué"
Remedio 1 (Insomnio III)
Té con porcentajes de azhar, lavanda, valeriana y no sé cuántas plantitas más (hecho en México y a precio de opio). Nada, bueno, nada para dormir porque los retortijones que me dio en el estómago gracias a sus propiedades "soporíferas" me dejaron dormir menos de lo que hubiera podido hacerlo sin el tecito famoso. Ni modo, más ojeras, mas desvelos, más malos pensamientos.
Gracias por los comentarios, trataré lo de la leche, lo del baño, me bañaré en leche, me tomaré la ducha, lo que sea con tal de dormir (por cierto, ayer, mientras esperaba a mi director de tesis, me quedé dormido en el pasillo de la universidad, vaya cosa con esto del insomnio).
E.
19/09/2005
Insomnio II
Tres de la mañana, despierto después de una hora y media de sueño, la cama me estorba, los párpados se abren como persianas sin seguro, la cabeza comienza a girar, los pensamientos a brotar sin continencia, abro el grifo de mi lado obscuro y borbotones de recuerdos, de preocupaciones, de miedos, de silencios, inundan mi cama, me tengo que levantar para evitar ahogarme. Cuatro de la mañana, prendo la computadora, domingo de insomnio y cumplo una semana de no pegar el ojo, nadie para hablar, no me puedo concentrar como para trabajar, navego sin rumbo. Cinco de la mañana, la luz todavía tardará un par de horas, el cansancio es abrumador y el grifo no se cierra aunque le pongo una plasta de pixeles para, al menos, tener un salvavidas de distracción. Quizá ahora, que no puedo dormir, pueda escribir aqui, ya son las seis y creo que me compraré una televisión, seguro que a esta hora algo de televisión cultural o porno barato se puede ver, al fin y al cabo esto es Europa.
17/09/2005
Insomnio
Hace un par de semanas, en uno de esos días de sueño y de sueños, dormí hasta las 6 de la tarde. Había comenzado a dormir a las 4 de la mañana (es decir que no es que fuera tanto). Cada hora o así, a partir como desde las 2 de la tarde, despertaba y veía el reloj con sus números rojos brillantes que parecían la luz un faro, volvía a dormir, tranquilo, feliz, pleno.
Hace más de dos semanas que no puedo dormir, yo, que siempre había sido lo más cercano a un oso hibernando, no puedo dormir. Diario me despierto como a las 4 de la mañana y ya no puedo volver a dormirme: las ojeras, el cansancio, el sueño que ataca en cualquier momento de manera fulminante y total, la pérdida del sentido de dirección, la incapacidad para pensar claramente, las pequeñas alucinaciones, todo eso me ha traido el insomnio.